Mira el cielo

Mira el cielo, ¿ves las estrellas? Muchas de ellas ya están muertas, pero su resplandor es tanto que aun después de tantos años ellas siguen brillando.

Tal vez para que así un día alguien pueda decir a quien quiere y aprecia: “Sal fuera y mira el cielo. Mi cariño por ti es más poderoso que todas las estrellas. Porque a diferencia de ellas, aunque yo muera, mi cariño seguirá encendido, no por unos minutos, ni por miles de años, sino por la eternidad”.

No es tiempo de morir

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 Y a mi corta edad ya he pensado mucho en la tristeza de la muerte, pero ¿morir? ¿yo? no lo creo.  Aún hay muchas cosas que debo hacer antes de ello. Demasiado importantes como para dejarlas a medias.

Aún no he visto la aurora boreal, no se lo que se siente tocar la fría nieve, no he fotografiado un amanecer, no he visitado Bangladesh, ni he predicado en la India, jamás he pronunciado ni una palabra en sueco, no he creado mi primer videotutorial, todavía no he visto Toy Story 3 en 3D, no he terminado de leer Las Mil y Una Noches, el manwha Orange Marmalade aún no termina de ser publicado y no he tenido la oportunidad de utilizar Skype.  No he encontrado a ni una persona  que comparta mi afición por fotografiar el cielo a diario. Todavía no tengo la oportunidad de ver a través del telescopio Hubble, así como  tampoco he descubierto una nueva estrella.  No se montar a caballo,  y aún no me he encontrado un billete de a $100 tirado en el suelo. Sigo sin aprender a tocar el violín, el piano y la guitarra acústica.

Todavía hay cartas que debo entregar, palabras que hasta hoy he rehusado a escribir, existen momentos que no he fotografiado y promesas que debo cumplir. Así como abrazos que no he dado y disculpas que debo aún.

En conclusión, no pienso morir sin antes haber hecho cada una de estas cosas y otras más que a diario añado.  Pero ¿y sí el tiempo me forzara a dejar está lista sin cumplir?, me lo he preguntado en ocasiones. No importa, después de todo… tengo una eternidad para pensar en la respuesta.

 

Su soledad

Toda la vida amó la soledad,
Alejándose de las personas,
Así encontraba su felicidad.

No necesito los regalos,
No extraño a los amigos,
No le hicieron falta los abrazos.

Solo esperaba a una persona
Alguien que entendiera,
Que le comprendiera.

Y aunque quizás jamás llegue
Esperara con anhelo
Con la mirada al cielo.

Y si necesario fuese
Si tuviese mil años que contar,
Esperara hasta la eternidad.

✿N.N