Si te cuento algo ¿te alegras?

Quiero hacer tantas cosas nuevas, y el miedo no deja de estar sobre mi, “nunca es tarde para fallar”.
Ayer sentí que la cuenta regresiva habia quedado estancada, pero alguien me ayudo a seguir contando.

Incluso si solo soy una milesima de mejor persona que el día anterior, eso será suficiente razón para sonreír ¿verdad?

Me prometí no hablar hoy de mis sentimientos tristes con las personas que quiero así que platiquemos de las cosas asombrosas que nos sucederán un día… porque cuando estoy con ustedes no siento temor.

La compasión de todos estos años, yo no la queria, pero espero un día pueda devolverte el favor, mientras tanto seguiré aquí, sin llorar… porque cuando estoy contigo no quiero escapar.

Si ves el cielo con detenimiento te darás cuenta de que nunca es igual, yo puedo ayudarte a comprobarlo… porque si te quedas a mi lado, tendremos el doble de tiempo para equivocarnos.

En el pronóstico dijeron que en la noche llovería, aunque leí que las personas mas felices no temen mojarse bajo la lluvia aún así llevaré mi paraguas y tendre una excusa para caminar cerca de ti.

Esta vez no quiero solo decir gracias, ya tengo muy gastada esa palabra, esta vez haré algo que haga muy felices a las personas que me hacen fuerte.

Ahora dejame contarte algo que te hará feliz…

Actitud positiva

“Dice el rey de Israel: ‘Todos los días del afligido son malos; pero el que es bueno de corazón tiene un banquete constantemente’ (Pr 15:15). La vida tiene sus altibajos, sus alegrías y sus tristezas. Si nos fijamos solo en las cosas negativas, el dolor se adueñará de nuestros pensamientos, y todos nuestros días serán sombríos. Pero si dejamos que los beneficios que hemos recibido y la esperanza que Dios nos ha dado dominen nuestra mente, las penas quedarán relegadas a un segundo plano y nos sentiremos felices.

En efecto, una actitud positiva nos permite tener ‘un banquete constantemente’.  Además se nos asegura que ‘los que siembran con lágrimas segarán aun con clamor gozoso’ (Sl 126:5)” **w06 1/7 pág. 16**

 Justamente lo que necesitaba leer, en el momento preciso que necesitaba aplicarlo.

Sobre la vida

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Quisiera que alguien pudiera decir sin mentirme que la vida no es difícil. Pero parece algo imposible. Porque resulta que la vida esta llena de largos suspiros que al ser tan consecutivos  te quebrantan el alma y lastiman al corazón. Trivialidades pueden quitar el sueño y angustias se llevan un poco de vida. Y  aquellos con poco valor al no soportarlo,  deciden abandonar.

Cuando observo a mi alrededor, veo a personas con vidas monótonas que, o no saben a donde van o no saben de donde vienen.  Simplemente hacen lo que les enseñaron que debían hacer, respirar para sobrevivir, llorar frente a la muerte y sonreír frente a otra sonrisa.

Y esa pregunta que todos se hacen un día: “¿Soy yo feliz?”.  Es curioso como las personas piensan por un instante antes de poder contestar.  Y sin importar la respuesta que den, saben que pronto esta puede cambiar.

No sé mucho de la vida y sé muy poco de las personas. Pero hay algo de lo que estoy muy segura, y es que no me importa si la vida es difícil, no me preocupa si he de morir un día, no me abate la idea de seguir derramando lágrimas en vano. Porque después de todo, no creo poder hacer mucho para evitarlo.

Claro que, existe algo que sí puedo hacer y es el no tener autocompasión nunca, sonreír incluso si no es frente a otra sonrisa, averiguar si voy por el camino correcto, recordar que la muerte no es el final de todo, pensar que las lágrimas no siempre son en vano y esperar a encontrar a alguien que sea capaz de decirme que la vida no es difícil, aun si se tata de una dulce mentira.

Nataly N.

Mi solución

Y en este mundo de tristezas
lo único que me queda es intentar ser feliz
En un lugar lleno de amarguras
mi única solución es sonreír.

¿Y si no sonríes?

¿Si vives con miedos?
¿Serás capaz de soñar?

¿Si no sueñas?
¿Lograrás ser feliz?

¿Si no eres feliz?
¿Podrás sonreír?

¿Y si no sonríes?
¿Quién lo hará por ti?