Tu me lo dijiste

Tu me lo dijiste un día ¿Me permites decírtelo esta vez? El mundo esta lleno de angustias ¿hay alguien que no lo pueda ver? Todos mueren un día ¿existe alguien sin ese saber? El cielo grita, las nubes lloran, el viento se queja en susurros y nosotros simplemente hacemos ¿lo mismo?

Así que por favor: no recorras las miradas buscando lastima, no te encierres en tus propias palabras.

Una razón…

El invierno dirá adiós
Podría irme junto a él
Tal vez al verme llorar
Las nubes decidan hacerlo también
Y no habría tanta soledad

¿hay razón más absurda para llorar…?

Y si no es posible mi partida
Quizás tu, querida lluvia
Sólo es un único favor
Podrías llevarte contigo mis lágrimas
Así al menos tendrían compañía

¿hay razón más común para llorar…?

Cada cinco instantes
Destellos en mis ojos
Rocío de lágrimas que escapa
Un dolor en mi cabeza
Y un nudo en mi garganta

Pero tal vez, no hay mejor razón para llorar que el que te olviden y tener que olvidar.

Actitud positiva

“Dice el rey de Israel: ‘Todos los días del afligido son malos; pero el que es bueno de corazón tiene un banquete constantemente’ (Pr 15:15). La vida tiene sus altibajos, sus alegrías y sus tristezas. Si nos fijamos solo en las cosas negativas, el dolor se adueñará de nuestros pensamientos, y todos nuestros días serán sombríos. Pero si dejamos que los beneficios que hemos recibido y la esperanza que Dios nos ha dado dominen nuestra mente, las penas quedarán relegadas a un segundo plano y nos sentiremos felices.

En efecto, una actitud positiva nos permite tener ‘un banquete constantemente’.  Además se nos asegura que ‘los que siembran con lágrimas segarán aun con clamor gozoso’ (Sl 126:5)” **w06 1/7 pág. 16**

 Justamente lo que necesitaba leer, en el momento preciso que necesitaba aplicarlo.

Sobre la vida

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Quisiera que alguien pudiera decir sin mentirme que la vida no es difícil. Pero parece algo imposible. Porque resulta que la vida esta llena de largos suspiros que al ser tan consecutivos  te quebrantan el alma y lastiman al corazón. Trivialidades pueden quitar el sueño y angustias se llevan un poco de vida. Y  aquellos con poco valor al no soportarlo,  deciden abandonar.

Cuando observo a mi alrededor, veo a personas con vidas monótonas que, o no saben a donde van o no saben de donde vienen.  Simplemente hacen lo que les enseñaron que debían hacer, respirar para sobrevivir, llorar frente a la muerte y sonreír frente a otra sonrisa.

Y esa pregunta que todos se hacen un día: “¿Soy yo feliz?”.  Es curioso como las personas piensan por un instante antes de poder contestar.  Y sin importar la respuesta que den, saben que pronto esta puede cambiar.

No sé mucho de la vida y sé muy poco de las personas. Pero hay algo de lo que estoy muy segura, y es que no me importa si la vida es difícil, no me preocupa si he de morir un día, no me abate la idea de seguir derramando lágrimas en vano. Porque después de todo, no creo poder hacer mucho para evitarlo.

Claro que, existe algo que sí puedo hacer y es el no tener autocompasión nunca, sonreír incluso si no es frente a otra sonrisa, averiguar si voy por el camino correcto, recordar que la muerte no es el final de todo, pensar que las lágrimas no siempre son en vano y esperar a encontrar a alguien que sea capaz de decirme que la vida no es difícil, aun si se tata de una dulce mentira.

Nataly N.