Gotas, recuerdos

¿Puedes escuchar las gotas golpear contra el techo?

son sonidos agridulces que traen recuerdos.

Es verdad y lo siento,  he intentado olvidar

pero la neblina hace volver incluso lo que no existe.

Aquí, bajo el techo de recuerdos que desea desplomarse

el viento, la brisa, resuenan contra mis opacas memorias

y entonces no puedo evitar preguntarme

¿cuántas tardes lluviosas he de seguir contemplando?

Los niños sí entienden.

-Así es pequeña tu tía Flor está aquí, puedes ver su nombre escrito en la placa.

-¿Allí dice tía Flor?

-Sí, ella ya no estará con nosotros. ¿Entiendes?

-Dime tío ¿y aquí quién está? (señalando a la placa de al lado)

-Mmm, pues, aquí está Lucia…

-Ohhh, ¿y aquí?

-Un señor llamado Ricardo Cordova

(10 minutos más tarde y 20 tumbas más lejos)

¿Y aquí también hay niños?

-Ya debemos irnos.

-Bien ¿cuando volvemos?

-Pronto.

-Bien, la próxima empezaremos por donde nos quedamos.

¿Y si no sonríes?

¿Si vives con miedos?
¿Serás capaz de soñar?

¿Si no sueñas?
¿Lograrás ser feliz?

¿Si no eres feliz?
¿Podrás sonreír?

¿Y si no sonríes?
¿Quién lo hará por ti?